El azúcar es uno de los alimentos que más investigaciones ha generado en las últimas décadas, debido a la utilización de químicos de alta toxicidad en el proceso de refinamiento.

Este proceso incluye una secuencia de pasos para cumplir distintos objetivos, desde el prensado de la caña, el lavado de sustancias extrañas, calentamiento, filtrado, eliminación de bacterias, centrifugado, hasta la cristalización y el blanqueado.

Cabe preguntarse, ¿qué pasaría con una persona que fuera sometida, de cuerpo entero, a todos estos procesos antinaturales, altamente cargados de tóxicos venenosos para la vida? Esta imagen sirve para dimensionar lo que ocurre en realidad cuando una persona ingiere una cucharada de azúcar blanca o morena.

En el proceso de refinamiento interviene una serie de sustancias químicas que producen un residuo de sulfato de amonio, también llamado bisulfito, que al quedar en los cristales y al ser ingerido, afecta el funcionamiento molecular del cuerpo y produce consecuencias energéticas y bioquímicas adversas a la vida de las células.

Entre las consecuencias a largo plazo del consumo de azúcar refinada, se puede destacar la inversión de la polaridad electromagnética del organismo, lo cual se ha asociado con la alteración de la bomba sodio potasio y con la degeneración prematura de tejidos y eventualmente con el potencial degenerativo del cáncer. Este análisis se aplica tanto al azúcar blanca (que tiene 48 pasos en su refinamiento, con la intervención de sustancias altamente tóxicas) como al azúcar moreno, en cuyo procesamiento se cumplen 24 pasos.

En el mercado "light" se han desarrollado muchas otras alternativas de endulzantes bajos en calorías con un criterio motivado hacia lo estético, pero no necesariamente hacia la salud.

Teniendo en cuenta estos criterios, en esta publicación no pretendemos hablar mal de los "ames", las "osas", las "endas", los "suites" pues la controversia actual está altamente viciada por intereses económicos. No obstante, podríamos decir que el endulzante natural que mejor se comporta en relación con todos estos criterios, sin excepción es la Stevia.

Stevia

No altera significativamente los niveles de glucosa en la sangre y por ello es realmente apta para diabéticos, y por lo tanto previene esta enfermedad en quienes pueden tener predisposición genética a desarrollarla.

No tiene un contenido calórico significativo, ideal para aquellos que necesitan controlar su peso. No produce fenilalanina, por lo tanto la pueden consumir personas alérgicas a los fenilcetonúricos.

Previene la caries dentales.

Al no generar un terreno ácido y tener poca o ningún nivel de glucosa no fomenta en desarrollo de putrefacción intestinal.

Tiene un P.H. alcalino y por lo tanto promueve un balance bioquímico favorable a la producción de energía por parte de las células.

Se consigue en hojas y en modalidades con un bajo nivel de procesamiento químico e industrial.

¿Cómo escoger un endulzante saludable?

Hay que tener en cuenta los siguientes criterios:

- Que no altere a niveles muy altos los niveles de glucosa en la sangre.

- Cuá es su contenido calórico.

- Cómo se comporten en relación con el equilibrio de aminoácidos y neurotransmisores en el cerebro, por ejemplo si se convierte en fenilalanina pues hay personas genéticamente alérgicas a los fenilcetonúricos.

- Cómo se comporta en relación con la formación de caries dentales.

- Cómo se comporta en relación con la producción de bacterias en el instentino.

- Cual es su nivel de P.H. pues la mayoría de los endulzantes son altamente acidificantes generando una bioquímica que no promueve la producción de energía en las células.

- Su nivel de toxicidad por sustancias que intervienen en su procesamiento.

- Su procedencia natural.