La cura de frutas supone unas pequeñas vacaciones para el organismo, que por unos días puede librarse del trabajo que le dan el exceso de grasas, proteínas e hidratos de carbono refinados de la dieta occidental.

La cura de frutas es una de las dietas pasajeras que menos cuesta de poner en práctica y conlleva un gran beneficio para el organismo, que por unos pocos días se libra del trabajo que le dan tanto la rutina como los excesos de la dieta habitual. Es como otorgarle al cuerpo unas “pequeñas vacaciones” en las que de repente se le brindan minerales y vitaminas fácilmente asimilables y se le concede libertad digestiva para depurarse.

Esta limpieza también se produce a nivel mental (al limpiar el cuerpo, la mente parece que se aligera de pensamientos obsesivos). Mientras se realiza, no se sienten grandes carencias energéticas (los hidratos de carbono que contienen permiten mantener el nivel de glucosa en la sangre). Y tampoco cabe el temor al estreñimiento (la fibra de las frutas regula el tránsito intestinal y evita este problema). También hay que destacar su contenido de agua, superior incluso al 80%, en el caso de naranjas, mandarinas, peras y melocotones, o aún más para la sandía.

Al acabar la cura, el cuerpo se siente más preparado para que funcione una dieta de adelgazamiento equilibrada y surtan mayor efecto las terapias alternativas y, en general, las prácticas de la medicina naturista.

La cura consiste en comer, en cinco tomas o más (en total 1.5 kg aproximadamente) una misma fruta o frutas distintas. Las dos maneras son válidas. La ingesta proporciona unas 1.000 calorías, lo que puede suponer perder más de un kilo por semana.

Cómo se hace la cura


Es sencillo: se come un puñado de frutas, o dos piezas, o dos tajadas, depende de lo que se trate. Si uno se siente saciado, deja lo que sobre. En esos días hay que procurar caminar una hora diaria para tonificar las funciones digestivas y cardiacas.

La cura de frutas puede realizarse durante uno, tres, cinco o siete días, o también en cifras pares. Durante un día no tiene ninguna contraindicación; la de tres días se desaconseja a los enfermos graves; mientras que durante siete días pueden realizarla sólo las personas que no sufran ninguna dolencia. En todos los casos es necesaria la supervisión médica, pues no hay que olvidar que las frutas no aportan todos los nutrientes que se necesitan. Si se hiciese de forma arbitraria podría haber problemas, como, por ejemplo, un agotamiento físico e incluso intensificarse trastornos cardiacos de origen nervioso.

Las mejores épocas son la primavera y el otoño. Son muy populares las curas que se hacen en abril-mayo con fresas o en junio con cerezas. En otoño se puede realizar con uvas (enteras o en forma de zumo).

Este tipo de cura es ideal si se beben de dos a tres litros de agua mineral, tisanas y zumos caseros de manzan, zanahoria, naranja o granada, en función del gusto y la temporada.

7 días de frutas

Durante estos días se combinan diferentes tipos de frutas para evitar al máximo el cansancio de una monodieta estricta. Aunque cada cual puede confeccionar su menú en función de sus apetencias, es mejor tener en cuenta la época en que se realiza la cura y preferir la fruta del tiempo.

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FRUTAS COMUNES FRUTAS EXÓTICAS CÍTRICOS FRUTAS COMUNES FRUTAS EXÓTICAS FRUTAS ESPECIALES DE TEMPORADA
DESAYUNO Manzana roja Dos o tres kiwis
Tres mandarinas
Dos manzanas
Dos o tres kiwis
Una ración de fruta de la pasión
Una ración de nísperos
MEDIA MAÑANA Dos peras de agua
Una ración de papaya
Tres limas o dos naranjas amargas
Tres o cuatro ciruelas
Tres guayabas o un mango
Moras blancas o negras
Una ración de cerezas
COMIDA Una manzana fuji grande
Un mango maduro
Dos naranjas corrientes
Una ración de uva
Una piña madura
Un melón
Una ración de higos chumbos
MERIENDA Dos peras de agua
Dos o tres kiwis
Un pomelo
Dos peras de agua
Tres guayabas o un mango
Una ración de lichis
Una ración de nísperos
CENA Una manzana golden
Un mango maduro
Tres mandarinas o dos naranjas dulces
Un plátano
Una o dos chirimoyas
Una ración de higos maduros
Una ración de ciruelas


Añadir proteínas

El Dr. Armando Cuadra, médico naturista, propone esta cura modificada:

Las frutas tienen todos los aminoácidos esenciales pero en muy poca cantidad. Esto puede ser un problema para las personas que tienen tendencia a retener líquidos. Por eso, algunos médicos naturistas proponen la cura de frutas modificada. Se trata, simplemente, de añadir de ocho a diez comprimidos de aminoácidos esenciales en el tercer día de cura para que la persona se encuentre mejor. En este número de comprimidos se halla el mínimo proteico absoluto (20 gr) que ayuda a no retener líquidos y, en consecuencia, a que se puedan perder más kilos.