Estamos ante un gran condimento culinario que, como el orégano, ayuda a aumentar el apetito y a digerir mejor los alimentos. Pero además la albahaca posee un efecto analgésico y antiinflamatorio, que sumado a su capacidad para frenar la infección le permite ejercer una acción restablecedora en músculos, huesos y cartílagos. Su aceite esencial, muy refrescante y aromático, se emplea para aplicar sobre articulaciones doloridas y músculos cansados, pero también se recomienda para dolores abdominales, indigestiones y como un eficaz tónico nervioso, que facilita la concentración y ayuda a disipar las obsesiones.

Indicaciones: Artritis, artrosis, gota, dolores musculares, espasmos gastrointestinales, inapetencia, indigestión, cólico, parásitos intestinales, trastornos nerviosos, irritabilidad, jaquecas, migrañas, heridas, eccemas, picaduras de insectos.

Presentación: Aceite esencial, infusión, polvos, jugo de planta fresca, macerados, lociones y pomadas.

Remedios

Aceite esencial: Se aplica como masaje en uso externo sobre articulaciones dolorosas y músculos agarrotados. En uso interno, sirve para estimular el apetito y mitigar los espasmos intestinales, así como para aplacar náuseas o vómitos. Para ello basta con ingerir 3 gotas disueltas en agua, en tres dosis diarias.