Corte por la mitad 6 tomates y póngalos con la parte del corte hacia abajo sobre una bandeja de horno previamente aceitada; agregue 6 u 8 dientes de ajo sin pelar. Unte los tomates y los ajos con un poco de aceite y áselos en el horno precalentado  a 180 C durante 20 minutos o hasta que los ajos estén blandos. Sirva los tomates calientes, rociados con aceite de oliva y sazonados con sal y pimienta negra recién molida. Estruje los ajos junto a los tomates o sobre ellos y espolvoree hojas de albahaca picadas.